| |  |  | En el trabajo del viñedo reside la diferencia entre hacer un buen vino y un vino excelente. Se aplica una viticultura cuya filosofía es la recuperación de la tradición y el respeto a la viña, trabajos de labrado y laboreo manual. De este modo se orientan las producciones hacia bajos rendimientos para producir vinos más expresivos y con mejor definición de sus suelos, “el terroir”. Se practica, en la medida de lo posible, una viticultura sostenible, tanto en las viñas propias como en las alquiladas a viticultores locales, también se practica la poda tradicional, el arado , la poda en verde y el aclareo de racimos, en aquellas parcelas donde es necesario. No se utilizan herbicidas, ni sistémicos, que pueden alterar el ciclo vegetal, sino productos de contacto. Se usa cubierta vegetal, este sistema es innovador el la viticultura gallega, consiste en un tapiz de hierbas, una selección de especies vegetales como las gramíneas o leguminosas. Es una forma natural de crear competencia con los suelos excesivamente fértiles y es el método más adecuado para preservar la cadena biológica, recuperar el ecosistema del viñedo y controlar el vigor natural de las plantas. Existe gran diversidad de suelos sobre los que se asienta el viñedo que ofrecen un variopinto paisaje. Valedoras es una D.O. pequeña donde se localiza la mayor concentración de explotaciones y empresas dedicadas a la pizarra, sobre todo, en el ayuntamiento de Carballeda, principal núcleo productor.
Las viñas propiedad de la bodega están situadas en laderas y pendientes con orientación sur. | |
| | | |  |  | Las elaboraciones son el resultado de observación y el trabajo de años. Se realiza una vinificación tradicional por parcelas, para respetar así las diferentes expresiones de cada viñedo. Una vez que las uvas están en la bodega, se procesan utilizando tecnología de última generación que aseguran que los vinos reflejen todo el carácter del viñedo.
En la elaboración de Montenovo se busca conservar toda la frescura de un vino joven, una vez elaborado y embotellado, sale rápidamente al mercado. Valdesil es la elegante expresión de la variedad godello, donde una elaboración con crianza sobre lías ofrece un blanco con potencia, personalidad, y larga vida en botella. Pezas da Portela es el godello más complejo y particular, con un marcado carácter, que refleja la expresión mineral de los suelos pizarrosos de Portela, envuelta en un discreto roble francés que permanece en segundo plano, aportándole complejidad y prolongando su longevidad.
Elaborado a partir de la explotación vitícola familiar, en una vinificación por parcelas (“pezas”) para ganar complejidad. Con Pedrouzos, la variedad muestra toda su grandeza y esplendor. Este vino tiene su origen en un viñedo singular, que representa la historia de tres generaciones de viticultores y su vinculación a Valdeorras. La nobleza de la variedad se muestra generosamente en este blanco, del cual tan sólo han sido posibles 550 mágnums, un formato especial para un vino de raza. Concentración, armonía y personalidad, serían las palabras exactas para definir este blanco. | |
| |  |  | El sueño de un viticultor visionario se ha hecho realidad, gracias al compromiso y al entusiasmo del grupo plural de personas, que actualmente formamos Valdesil, cuyo común denominador es el espíritu emprendedor y la ilusión.
El secreto de Valdesil reside, no sólo en la elaboración de los vinos en la que se ponemo todo el empeño, sino también en una nueva forma de gestionar la empresa familiar buscando la profesionalización.
Francisco Prada, propietario y presidente de la bodega, materializó el sueño de su familia en Bodegas Valdesil.
Guillermo Prada, es el gerente de la bodega, representa la nueva gestión de la empresa familiar: preocupado por la viña, por la calidad de los vinos y su imagen, lleva el oficio de bodeguero en la sangre.
Cristina Mantilla, enóloga asesora, una de las primeras profesionales en reivindicar el papel femenino en el sector. Toda una experta en vinos gallegos y una enamorada de la godello. | |
|