| |  |  | Molino y lagares fija todos sus esfuerzos en la variedad reina de la zona, la monastrell. Tiene en propiedad dos fincas de esta variedad, una de ellas cuenta ya con más de 30 años y está situada frente a la bodega. La otra, con más de 40 años de edad, queda ubicada en un paraje cercano, denominado “Pasico Malo”. Como complemento, posee un poquit de la variedad Syrah, que se utiliza junto con la Monastrell para uno de sus lineas de vino. Los suelos sobre los que se asientan las cepas, se componen de arcillas, limos, gravas y cantos rodados. Pobres en materia organica, presentan buena profundidad y permeabilidad.
El clima es mediterráneo, con influencia continental debido a los frentes montañosos que rodean los viñedos.
La altitud supera los 800 metros sobre el nivel del mar, los inviernos son fríos, las precipitaciones escasa y los veranos calurosos con alternancia de noches frías, lo que favorece el ritmo natural de desarrollo y maduración de las uvas. Bajo estas condiciones es sencillo practicar una viticultura ecológica, realizando los aportes mínimos e indispensables, explotar al máximo las cualidades propias de las plantas y del terreno, consiguiendo así el equilibrio en cada copa e imprimiendo toda esa complejidad en las uvas.
La vendimia se realiza a mano, en cajas pequeñas, buscando siempre el momento óptimo de plena maduración. | |
| | | |  |  | La bodega es de pequeñas dimensiones, está ubicada en un paraje de gran riqueza paisajística y fuerte carácter vitícola, “Paraje Venta del Pino”.
Dotada de los últimos adelantos tecnológicos, ha sido concebida con el objetivo de respetar al máximo lo más preciado que posee, sus uvas. Por ello, todos los trabajos de elaboración se controlan minucionsamente, desde la vendimia realizad en cajas de 14-15 kg, hasta el embotellado.
Cuenta con depósitos de capacidad reducida, entre 5000 y 10000 kg, construidos en roble francés y acero inoxidable, en los que la entrada de la uva se produce por gravedad, previa selección de los mejores racimos. La elaboración se conduce en cada depósito de forma totalmente natural y artesanal.
La crianza se lleva a cabo en barricas de roble francés de distintas capacidades y tonelerías, todo para conservar al máximo la expresión y concentración de las uvas, consiguiendo así vinos complejos, bien estructurados, con personalidad e identidad propias. | |
| |  |  | Patric Morillo y Pep Aguilar:Asesores. Mª José Llamas: Enóloga. Pepe: Viticultura. Oscar: Director comercial. | |
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